El IVA: tipos aplicables según tu negocio

El Impuesto del Valor Añadido (IVA) es una figura impositiva a la que tienen que enfrentarse todas las empresas que compran o venden. Desde nuestra gestoría te explicamos en qué consiste este tributo, sus principales características, los tipos impositivos que existen y qué productos se gravan por cada uno de ellos. 

IVA: naturaleza y tipos

El IVA grava las mercancías y los servicios a través de un porcentaje fijo en función de su naturaleza. Quien paga el tributo en última instancia es el consumidor, de manera que cuando hagas una factura tendrás que repercutir este impuesto en el cliente.

Hemos de recordarte que el IVA apareció con motivo de la entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE), actual Unión Europea (UE). Por otra parte, a lo largo de su existencia los tipos de gravamen han cambiado, así como la inclusión de determinados productos en uno u otro. 

La tendencia tradicional ha sido aumentar la cuantía de los tipos de gravamen. Además, hemos de señalar que en ocasiones hay margen de interpretación por parte de la Administración, de manera que te conviene ponerte en manos de profesionales que te asesoren adecuadamente. Recuerda también que en algunos casos tendrás que abonar el denominado recargo de equivalencia, que será de aplicación para ti si tienes algún comercio.

Se han establecido tres tipos de gravamen para este impuesto: general, reducido y superreducido. Seguidamente te explicamos su cuantía y los productos y servicios asociados a cada uno para que tengas una idea general.

Tipo general

El tipo general del IVA se aplica a la mayoría de los bienes y servicios, a los cuales se les incrementa en su precio con un 21 %. Por defecto, va a ser el gravamen que tendrás que introducir en tus facturas si no hay ninguna instrucción en sentido contrario.

Este tipo de tributo se aplica a los electrodomésticos, artículos de electrónica, bebidas alcohólicas, coches, decoración o servicios profesionales, entre otros ejemplos. 

Tipo reducido

El tipo reducido es del 10 % y se aplica a aquellos bienes y servicios que la Administración considera que hay que priorizar. De esta manera, se rebaja el esfuerzo fiscal del contribuyente para adquirir artículos catalogados como estratégicos.  

Incluimos aquí las bebidas no alcohólicas, la mayoría de los productos de alimentación, la compra de vivienda nueva, determinados productos sanitarios y farmacéuticos, servicios de hostelería, espectáculos…

Tipo superreducido

El tipo superreducido es del 4 % y afecta solo a aquellos bienes y servicios que se consideran de primera necesidad. La inclusión de determinados productos en este tipo de gravamen se entiende como algo fundamental. 

Algunos productos que tributan con este tipo son de alimentación (como huevos, leche, productos lácteos, vegetales y pan), medicamentos, de higiene femenina, editoriales y servicios a minusválidos y a la tercera edad. 

Conclusión

El Impuesto del Valor Añadido es uno de los más importantes y de los que mayor carga de trabajo suponen de cualquier gestoría para un autónomo. En consecuencia, te animamos a consultar las distintas posibilidades a tu alcance si buscas una gestoría para PYMES a tu medida. Estamos convencidos de que podemos ayudarte a presentar tus liquidaciones. 


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