Aprende sobre prevención de la morosidad

La prevención de la morosidad es fundamental para que un negocio pueda funcionar correctamente. Como autónomo, tendrás muy claro que necesitas cobrar para hacerlo crecer. Ten en cuenta que conseguir ingresos es más importante que lograr ventas. 

A continuación, te damos los consejos oportunos para que los impagos no se conviertan en unos lastres imposibles de remontar para tu empresa. Toma nota. 

El análisis de la gestoría para pymes sobre la morosidad

En primer lugar, vale la pena aclarar que, cuando han pasado treinta días desde que se contrajo una deuda o se ha constatado un impago, el concepto que hemos de aplicar es el de mora. La morosidad está instalada en nuestro país a todos los niveles. Desde la Administración Pública hasta el cliente que produce menos volumen de negocio.

Sin embargo, esta normalidad con la que se experimenta la morosidad en España no significa que no debamos combatirla. Cobrar tarde o directamente no cobrar por parte de un cliente supone un contratiempo que puede generar una cadena de impagos. Es posible que, si no te pagan como has acordado, tú mismo no puedas abonar corrientemente a tus proveedores o cumplir con tus obligaciones tributarias. Sin duda, estas circunstancias pondrían en peligro la continuidad de tu empresa. 

Por lo tanto, en la gestoría para pymes queremos darte algunas recomendaciones para evitar los impagos.

Sigue estos consejos para evitar los impagos

En las siguientes líneas te ofrecemos algunas indicaciones para reducir la morosidad de tus clientes.

Lo primero que tienes que hacer es analizar su fiabilidad. Recuerda que puedes consultar sus cuentas anuales en el Registro Mercantil correspondiente e incluso comprobar si figuran como morosos en listados como los de ASNEF y RAI

– Por otro lado, te interesa, si quieres cobrar en tiempo y forma, dar ejemplo y cumplir con tus obligaciones. Paga cuando toca a tus proveedores y envía a tus clientes las facturas con la antelación necesaria. 

Pon tus condiciones de cobro y no aceptes las del cliente. Solo en casos comprensibles de clientes que se han ganado ya tu confianza puedes acceder a determinadas facilidades. 

Asegúrate, además, de que los compromisos de pago de tus clientes quedan firmados. En este sentido, acuérdate de que cuentas con instrumentos que proporcionarán validez jurídica a los documentos, como las facturas proforma. Procura que en los contratos que firmes figuren las fechas y los plazos de pago. 

Opta, por otro lado, por fórmulas de pago anticipado. Son las que, por ejemplo, se aplican en los comercios electrónicos y eliminan cualquier tipo de impago. Si no se paga previamente, no se recibe el bien o servicio. Si estas alternativas no son posibles, puedes apostar por los pagos fraccionados. 

Lleva a cabo una revisión del historial de pagos de los clientes. Si no ejerces un control efectivo, no sabrás a quién y cuándo reclamar las moras. 

– Recuerda formalmente las obligaciones de pago no satisfechas. Si no surten efecto tus requerimientos, pon en marcha procedimientos jurídicos para cobrar

En definitiva, ¡ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos con la prevención de la morosidad!


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